Los Obispos del Vaticano, nos explican, gracias a Dios, que parece que practicar el sexo nos mata. ¡¡A ver si ahora aprenden a comportarse!! Santas palabras de Amor de la Delegación de Marketing de Dios en la Tierra.
(Esta canción la escribí cuando supe que en vísperas del Día Mundial Contra el Sida, en el Vaticano el cardenal Barragán leyó una declaración de Juan Pablo II: “La propagación del VIH, el virus de la inmunodeficiencia humana, se debe a la inmunodeficiencia moral. Es una patología del espíritu…”).
Letra: Inmunodeficiencia moral (Canción de los Obispos)
I.- Que hable de sexo no es asunto extraordinario Lo he practicado con frecuencia en solitario Y así de tanto imaginar puedo decirte Como has de hacerlo para nunca arrepentirte.
Siempre has de hacerlo con afán procreativo Nada es pecado por encima del ombligo Mas, si por débil, caes en la tentación Ni se te ocurra lo de hacerlo con condón.
Si no está claro, te lo explico nuevamente… ¡Qué lenta que es pa’razonar alguna gente! Si cedes ante tus impulsos de animal Mejor que seas completamente irracional.
II.- Sin protección es más posible que probable Que os contagiéis una infección abominable Y así le puedas dar a Dios una ocasión De castigarte por hacerlo sin condón.
Y si has caído en tentación y has disfrutado Aun bien sabiendo que el hacerlo era pecado Pues ojalá que la embaraces o te pegues Un sida de esos que adelgazas y te mueres.
Podéis decirme, con razón, buenos hermanos Que estos sentires no parecen muy cristianos Mas es tan triste la obediencia a la abstinencia Que mi placer es repartir la penitencia.
III.- Escúchame, joven enérgico y valiente, Tu alma peligra, porque siempre vas caliente Y es muy posible que a una joven inocente Hagas caer en esta red concupiscente.
Sus blancas pieles y sus pequeñas… almitas Me dan insomnio cada noche en mi camita Y hasta los fines de semana tengo espasmos Oyendo el eco de sus millones de orgasmos.
Podéis decirme, con razón, buenos hermanos Que estos sentires no parecen muy cristianos Mas es tan triste la obediencia a la abstinencia Que mi placer es repartir la penitencia.
IV.- Y aun bien sabiendo que os envía al fuego eterno Que uséis condones os dice vuestro Gobierno Quieren quitarme la santísima ocasión De consolaros y daros la extremaunción.
Con lo adecuados que eran todos estos males Para apartaros de placeres sexuales Ya no soporto ver que el castigo se evita Si en la pilila te ponen una gomita.
Podéis decirme, con razón, buenos hermanos Que estos sentires no parecen muy cristianos Mas es tan triste la obediencia a la abstinencia Que mi placer es repartir la penitencia.
FINE.- Salva tu alma o recibe tu castigo Pecaminoso puerco inmundo pervertido …pero si pecas, Dios permite una trampilla… En tus impuestos … marca siempre … mi casilla.