¡Por favor! ¡Un poco más de Hipocresía…
Querida amiga:
Nos ha enseñado la historia que el hombre progresa, crece. Que el avance científico y político nos lleva también a un progreso moral. Que el ser humano aprenderá a organizarse no solo en torno al interés, sea justo o excesivo, sino también al bien común. Bueno. Pues se acabó.
La hipocresía del capital global nos ataca por dos frentes:
1. – Nos permite el consuelo: permitir islas de altruismo dentro de un océano de acumulación egoísta por parte delos más enfermos: ONG’s, cooperación, ecologismo, ayuda humanitaria… La caridad que no cuestiona las estructuras y que nos da una salida emocional. (Yo, al menos, hago algo) (Y casi seimpre es verdad y es útil y bueno).
El sistema tolera la caridad siempre que no se convierta en justicia.
2. – Durante siglos, los imperios occidentales (Inglaterra, Francia, etc) mantuvieron una narrativa hipócrita pero funcional: las conquistas eran por la religión, la civilización… Fueron evolucionando de invasiones a guerras; por la libertad, por la democracia, por los derechos humanos. No eran para robar y aumentar beneficios. Podíamos estar tranquilos.
Hasta Irak. Allí ya desapareció la hipocresía que nos permitía vivir tranquilos. Los emperdores ya no fingen. Ni se esfuerzan.

Cuando Powell alzó aquel frasquito en la ONU para “demostrar” que había armas químicas en Irak (¿Cómo pudo entrar un tubito con ántrax en la ONU??… ¿O estaba vacío?), la hipocresía se volvió obscenidad. REsutado: un millón de muertos, aproximadamente. Y el petróleo que cambió de manos.
Y hoy los emperadores ya no disimulan. Trump no justifica: impone. Netanyahu no apela al derecho internacional: apela a la fuerza y a la superioridad racial. Ya no se nos pide creer que esto es por la democracia, el bien de los pueblos… Debemos aceptar que el mundo pertenece a quien tiene la fuerza para apropiárselo.
Bien. Se acabó la hipocresía. Ahora ya no podemos estar cómodos. Una sensación de incomodidad que nos hace apagar las noticias “porque no las soportamos”.
¡¡ PERO PODEMOS VOTAR !!
Bien. Tenemos a nuestros representantes electos para que sean el puente hipócrita entre el Poder y la Impotencia.
Pero, aún cargados de buenas intenciones, cuando llegan al poder son rehenes de sus apoyos y financiaciones. Y reciben directamente las presiones del Gran Poder que ya ni oculta su nombre.
¡Qué triste! Ellos eran nuestra última defensa contra la hipocresía. Creíamos que ellos sí conseguirían algo, aunque sabemos que en lo esencial no va a cambiar nada. Todo está ya definido: estamos en el Mundo del Capital: manda el Capital, y la gente obedece. Y listo.
Nos salvaba del asco por nosotros mismos la hipocresía de los gobernantes, en los que creíamos. Pero, atención. Cuando ellos se quitan la máscara de la hipocresía, nos dejan a nosotros la decisión: ¿La adoptamos o no? ¿Y… qué haremos? ¿Pondremos en juego nuestro trabajo miserable? ¿Soportaremos la incomodidad de “morir de pié, antes que vivir de rodillas”? ¿Lucharemos? ¿O buscaremos otro líder para que se ponga las máscaras, aguante ser llamado hipócrita, soporte negarse a sí mismo? Porque el Pueblo Necesita a su Líder para que lleve la máscara de la hipocresía que él, el mismo pueblo, persona por persona, no está preparado para soportar…
Por favor, señores líderes: sigan con la hipocresía…
Miéntannos, engáñennos, déjennos esta posibilidad de creernos íntegros y valientes, de explicar en charlas familiares o de amigos lo que nosotros haríamos en su lugar…
Pero no nos echen a nosotros la máscara en las manos… Nos daría mucha vergüenza darnos cuenta de que la decisión sobre nuestra propia hipocresía, es nuestra. Solamente nuestra.
¿Algún voluntario?
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