Matar a los pobres… o hacerlos desaparecer…
Luchar contra la pobreza no es luchar contra los pobres.
Cada vez que un político grita “más seguridad”, casi siempre está diciendo lo mismo: más policías para controlar a los pobres. Para echarlos, Invisibilizarlos. Hacer que desaparezcan de nuestra hermosa ciudad. Porque dan culpa. ¿O quizás miedo?. Si un día se dan cuenta de lo que significa esta sociedad, y se enfadan, nos van a cortar la cabeza. Dan miedo. Si se desesperan, pueden hacer cualquier cosa.
Los políticos exacerban nuestro miedo: el miedo vende. Y nada da más votos que el miedo cuando la miseria se vuelve visible. Las campañas electorales se llenan de palabras como orden, control, mano dura. Nunca de palabras como salarios, vivienda, educación, salud, redistribución.
Pero pensemos un segundo: ¿qué es un ladrón de calle? ¿Alguien que se juega la vida por veinte euros?
¿Que arriesga una paliza, una bala o una condena por algo que no alcanza ni para pagar una semana de alquiler?…
Desengáñate, amig@: Nadie elige esa vida si tiene una alternativa real. Nadie roba por divertirse. No es divertido: se roba por necesidad.
La delincuencia no nace del vicio, como nos quieren hacer creer; nace de la pobreza, de la injusticia, de que siempre u nporvcentaje de nuestra sociedad debe, obligatoriamente ser pobre. (Deujemos aparte casas individuales, de enfermedades, desequilibrios, etc)… Sin embargo, las cárceles están llenas de pobres, y los juzgados de delitos económicos casi nunca están llenos de ricos.
Nos indignamos por el robo de un bolso y no por los millones robados en la bolsa. Eso no es justicia: es jerarquía. El sistema no odia el crimen. Odia al criminal pobre. Por eso nos dicen que pondrán más policías para patrullar los barrios marginales, pero nunca proponen patrullar no los consejos de administración.
Por eso se multiplican tanto las prisiones como los paraísos fiscales. Cada cosa para cada clase.
La represión policial que nos vende la derecha no elimina la violencia. Solo decide a quién se le permite ejercerla.
La verdadera seguridad no nace de más represión.Nace de menos miseria.
Luchar contra el crimen sin luchar contra la pobreza o contra la avaricia sistematizada, es sembrar en el desierto.

